Traidor

Traidor
Evitando el ablande.

jueves, 18 de agosto de 2011

Mackevicius


Habló el ucraniano que se infiltró armado al búnker del Frente de Izquierda


Fue detenido durante los festejos después de las elecciones primarias. Tenía municiones y cuchillos. Alcohol y problemas emocionales.
17.08.2011

Un hombre vestido de militar, con una imitación de escopeta tumbera, cuchillos y municiones, fue detenido el domingo luego de que se infiltrara en el local central del Partido Obrero, mientras se desarrollaban allí los festejos tras las elecciones primarias.
Según publica el sitio Plaza de Mayo.com, se trata de un hombre con desórdenes mentales de nacionalidad ucraniana que "podría haber provocado una tragedia".
La presencia de esa persona llamó la atención de los militantes, que festejaban el famoso "milagro" para Altamira, dado que el Frente de Izquierda consiguió los votos suficientes para participar en las elecciones generales de octubre.
“Cuando lo vi, me causó sorpresa. Me acerqué y noté que la ametralladora era en realidad una imitación hecha con caños. Lo miré bien y vi que tenía cuchillos de verdad y cartuchos rojos de perdigones, que es el color que tienen las balas de plomo", contó a ese portal un militante del PO.
"La imitación de la ametralladora en realidad era una tumbera. Me alarmé. En ese momento nos miramos con algunos compañeros y nos empezamos a arremolinar alrededor de él. El tipo se sentó en el piso y sacó un cuchillo de esos de combate y empezó a castigar a una caja de cartón. Entonces un compañero le pisó el arma, otro lo agarró del cuello, llamamos a la policía que estaba cortando el tránsito en la esquina y se lo llevaron”, concluyó.
En tanto, el ucraniano le contó a ese portal: "Yo participé del ejército en Ucrania. Tengo problemas emocionales, estoy en tratamiento. Por eso tomo pastillas. No sé por qué ese día tomé alcohol acá en casa, con unos amigos. Tomé cerveza y después whisky. Se agrupó mucha gente con banderas rojas, con bombos. Eso me puso paranoico".
"Estoy muy arrepentido y pido disculpas. No sé qué pasó. No voy a tomar nunca más alcohol", expresó a Plaza de Mayo.

http://www.perfil.com/contenidos/2011/08/17/noticia_0032.html

martes, 5 de julio de 2011

¿Quieres ser Juan Cabandié?

Perdido, acaso conflictuado, este joven hijo de desaparecidos, eyectado a la alta política quién sabe debido a qué misterioso motivo, padece la confusión típica de un adolescente pajero. Día tras día mira la mancha en la cara que le devuelve el espejo preguntándose <¿Quién soy?>.

Sin sus padres biológicos allí para contárselo y con su padre adoptivo fallecido, Juancito busca su identidad incansablemente. En el único grupo de autoayuda que le abrió las puertas, sus cumpas empiezan a hincharse las pelotas. Pero él es buen pibe, es agradecido con sus compañeros de grupo, porque sabe que no posee los atributos de aquella otra hija de desaparecidos.

Pero con eso no le alcanza. Como un Malcovich peronizado transita pasillos presidenciales, actos preelectorales y frías camas tangueras arrastrando como chota muerta su temible crisis de identidad. A esta altura, sus múltiples personalidades convivientes amenazan con sabotear la reconstrucción de la patria socialista que soñaron "los viejos".

Psiquiatras muy bien pagos no alcanzan a apaciguar la furia identitaria de "Caban" y sus cumpas tiemblan ante la posibilidad de que el globo se pinche cualquier día a raíz de un ataque psicótico.

Un buen día un cráneo del marketing político, un Durán Barba nac&pop, bien del palo y con ideas rockeras, encuentra la forma de sacarle jugo a tanto edipo irresuelto, a tanta paja mal hecha, a tanto mambo setentista, y decide hacer este spot para arrasar en la urnas capitalinas y pegar una banca legislativa para que el loquito mesiánico se deje, de una buena vez por todas, de joder:


Que lo disfrutes, Juancito.

viernes, 15 de abril de 2011

Fragmento de antiguo poema indio.

El verdadero sobrenatural Gran Caníbal del Extremo Norte del Mundo ha movido sus pies.


¡Oh, el verdadero sobrenatural Gran Caníbal del Extremo Norte del Mundo ha movido sus pies!

¿Qué busca el verdadero sobrenatural Gran Caníbal del Extremo Norte del Mundo? Nos llama.

¡Oh, el verdadero sobrenatural Gran Caníbal del Extremo Norte del Mundo nos llama!

En una noche mágica de invierno, el verdadero sobrenatural Gran Caníbal del Extremo Norte del Mundo ha movido sus pies y nos llama.

El verdadero sobrenatural Gran Caníbal del Extremo Norte del Mundo busca carne humana.

¡Oh! ¡El verdadero sobrenatural Gran Caníbal del Extremo Norte del Mundo busca carne humana!

Oí su llamado y salí a encontrarlo. ¡Oh, salí a buscarlo!

El verdadero sobrenatural Gran Caníbal del Extremo Norte del Mundo traía cuerpos humanos.

¡Oh! ¡El verdadero sobrenatural Gran Caníbal del Extremo Norte del Mundo traía cuerpos humanos!

¡Hmm! Ñam, ñam, ñam. El verdadero sobrenatural Gran Caníbal del Extremo Norte del Mundo me enseñó a comer cuerpos humanos. ¡Oh, me enseñó a comer cuerpos humanos!

Y ahora sólo quiero comer cuerpos humanos. ¡Oh, ahora, como el verdadero sobrenatural Gran Caníbal del Extremo Norte del Mundo sólo quiero comer cuerpos humanos!

lunes, 4 de abril de 2011

Zeus

–El guión se me ocurrió un día, tirado como siempre en la cama, en pose de galo moribundo, y pensando en lo absurda que resultan, en general, las visiones moralistas de la vida. Son visiones de señoras, pensé, aunque no todo el que la sostiene sea una señora, fisiológicamente hablando. Entonces me pregunté qué sucedería si uno de ellos, un moralista, digo, qué sucedería si se despertase un día siendo una señora o, al menos, sintiéndose una señora. Ahí nació la idea del guión y después me puse a imaginarme a mí mismo contestándole esto mismo a usted en un estudio igual que este; todo lo cual demuestra, de manera irrefutable, la existencia de Dios.

El periodista cabeceó: dormitaba. Al artista no pareció importarle y continuó hablando:

–Entonces imaginé la escena del espejo, una escena a todo color y cargada de dramatismo. Pero, ¿y si lo vuelco todo en un libro?, pensé. Imagínese: miles de palabras y palabritas para describir la escena, las sutilezas escondidas en el alma del personaje, su mirada angustiada y decepcionada, su tragedia interior, el colorete ridiculizando su cara y asemejándolo a un arlequín, un collar de gruesas perlas apresando su cuello… Podía ver el efecto de luz y sombra provocado por una vela o una lámpara, mostrando y ocultando aspectos de su persona… Y me dije: Bueno, si escribo un guión como los de Favio me puedo dar el gusto de hacer las dos cosas, y después que lo filme otro. Pero eso tampoco sucedió…

Se calló de repente. Algo que sólo él había percibido, algo así como la caída de un alfiler a cincuenta metros de distancia, lo había interrumpido. Quizá ya no tuviese nada que decir. A su alrededor todo era oscuridad. Dos reflectores blancos y calientes los iluminaban a él y al periodista, que ahora dormía descaradamente.

Escrutó durante algunos minutos (¿minutos?) la pared de nada que tenía al frente. Luego buscó a sus costados. Nada: fuera de aquella reconfortable área iluminada no podía verse nada. ¿Y si no hubiese nada realmente?, pensó el artista, ¿si esto que veo fuese el mundo o el universo? Entonces comprendió: allí afuera no había nada, ni siquiera un periodista; todo era él y nada existía fuera de él o, mejor dicho, todo lo que existía lo hacía dentro de él: las entrevistas, las señoras, la moral, los guiones, el sexo, las cámaras, las lámparas con pantalla verde, las estrellas, Confucio, Shakespeare y un par de botas, el robo, las multas, las lágrimas y todos los primeros besos; además de los colores-olores-sabores y el calor, la vida y la muerte (¡contengo multitudes!) y las palabras que él usaba para animar todo, para crear todo; palabras que le parecían anteriores a él, eternas, aunque, ahora que lo pensaba, no recordaba haber nacido.