Traidor

Traidor
Evitando el ablande.

jueves, 25 de noviembre de 2010

De Mussolini a Forbes

Por Horacio Verbitsky

Sólo en un país de fantasía la organización Techint puede liderar al supuesto empresariado nacional. Su fundador, el capitán de artillería milanés Agostino Rocca, fue el principal asesor siderúrgico de Benito Mussolini, quien le encomendó la conducción de una industria estratégica para el esfuerzo bélico. Terminada la guerra, Rocca estableció en la calle Matteotti 1 de Milán la Compagnia Tecnica Internazionale, Techint. Luego se trasladó a la Argentina donde, con capitales italianos y alemanes, retomó la tarea interrumpida por la invasión de los aliados. Murió en 1978 y lo sucedió su hijo, Roberto Rocca.

En su libro de 1992 Los dueños de la Argentina, Luis Majul cuenta que Roberto Rocca le entregó un documento del que surge el carácter extranjero del grupo. “Todas las inversiones provienen de un Fondo de Inversión, al que yo llamo Huérfanos y Viudas, porque al principio aportaban a ese fondo los dueños de los grandes grupos italianos. Pero después quedaron los hijos de éstos, los nietos, y también las viudas”, le dijo. Rocca agregó que el 68,8 por ciento de las acciones pertenecían a inversores extranjeros, radicados en los paraísos fiscales de Panamá, Bermudas y Cayman. Roberto Rocca dividió las operaciones entre sus hijos Agostino, en quien delegó la producción de aceros planos y la presidencia del grupo, y Paolo, a cargo de los tubos sin costura. Los hermanos mantuvieron una permanente enemistad, hasta la muerte de Agostino en un accidente aéreo en 2001. El tercer hermano, Gianfelice, vive en Milán, donde está casado con una de las herederas de la editorial Mondadori, dirige el negocio de Salud de la familia, Humanitas, que presta servicios de alta tecnología a hospitales, y viene rara vez a la Argentina.

El actual jefe del grupo, Paolo Rocca, de 57 años, se graduó en ciencias políticas en la Universidad de Milán. Allí sigue viviendo su esposa, Beatrice, aunque Paolo tiene una vida muy activa en Buenos Aires, donde es un protector de las bellas artes. La revista Forbes, que lo incluye entre los 300 hombres más ricos del mundo, identifica al holding como de nacionalidad luxemburguesa. Las estadísticas oficiales de México arrojan un gran desequilibrio entre las inversiones de cada país en el otro, porque México no incluye como argentinos los capitales de Techint. Una de las mayores preocupaciones de Paolo Rocca es que a sus dos hijos, especializados en matemáticas y medio ambiente, no les gusta Italia.

Si Techint no puede considerarse un grupo argentino, la cúpula de las cámaras patronales que a su silbato se lanzaron al cuello del gobierno por su presunta indiferencia por el interés nacional tienen una enorme participación extranjera. Según la Encuesta Nacional a Grandes Empresas (las 500 no financieras más grandes del país, con representatividad sectorial), cuyos resultados difundió el INDEC hace tres meses, el 81,7 por ciento del valor bruto de producción, el 83,8 por ciento de su valor agregado y el 90,2 por ciento de las utilidades del panel fueron generados por empresas con participación extranjera, que crearon el 62,9 por ciento de los puestos de trabajo y pagaron el 69,4 por ciento de los salarios.

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